Tráfico de animales, un negocio millonario.
Las selvas de Bolivia, Ecuador, Colombia y Brasil, así como otros ecosistemas de América Central, México, Argentina y Paraguay, se han convertido en las principales fuentes del tráfico de especies hacia la Unión Europea (UE), primer importador mundial de pieles de reptil, loros, boas y pitones, y segundo de primates.
Tres de cada cuatro animales mueren antes de llegar a su destino, en un comercio ilegal que genera ingresos sólo superados por el de drogas y armas. |