| Abren un refugio para animales de lujo en Washington | |
| 31. 10. 2006. | |
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"No es excesivo ni fútil. Es solamente lo que los animales necesitan": Scotlund Haisley, militante a favor de los derechos de los animales, dirige en Washington un refugio modelo para perros y gatos abandonados que ha costado 4 millones de dólares. |
El refugio de la Liga de Washington para los Animales (Washington Animal Rescue League), un establecimiento único en su género que puede acoger a 200 perros y 200 gatos, ha abierto esta semana tras ser renovado. En el área canina, donde han hallado refugio muchos animales rescatados del huracán Katrina, hay música New Age y los techos de cristal dejan ver el agua que discurre sobre ellos.
El coste del edificio, con aire acondicionado individual y cajas para los gatos hechas a base de granito, un material que se halla en cocinas de lujo, alcanzó los 4 milloes de euros. Más de la mitad del coste (2,7 millones) ha sido financiados por fundaciones, donaciones de empresas y de particulares. El resto vendrá de los ciudadanos: "los estadounidenses acudirán a concretar este sueño", asegura Scotlund Haisley, de 38 años, que consagra su vida a los animales maltratados desde hace 16 años. Consultando a un veterinario que le habló de las virtudes calmantes del arpa y el agua, Scotlund Haisley imaginó estas caídas de agua silenciosas por encima de las casetas de los perros. "¿Encontráis esto una locura, verdad?", pregunta. "Y que los perros no ladren, ¿lo véis una locura también?", dice sobre una fórmula que parece mágina. Como hipnotizados por el agua, los perros no ladran, contrariamente a lo que suele suceder en los refugios de animales. Un sistema en cada habitación renueva el aire cada 7 segundos "mejor que en los hospitales, donde es cada 10 segundos", afirma Scotlund Haisley. En las habitaciones felinas, individuales, cada pieza tiene percheros y puertas secretas. Además, los gatos pueden ir a jugar con el agua de una pared-fuente. Una gran sala se alquila para los cumpleaños de niños que pueden ir a dar de comer a los perros, algo para lo que ya hay reservas. "El objetivo es cuidar a estos animales para que sean adoptados. Un perro contento es un perro adoptado. Un animal temeroso, depresivo y nervioso no encontrará familia", explica Scotlund Haisley, que desde 2001 trabaja en este sueño de refugio modélico. Para inspirarse, visitó numerosos hoteles para animales, muy en boga en Estados Unidos, e incluso prisiones. "He aprendido más en las prisiones que en los hoteles para perros", asegura, ya que se utiliza la luz diurna y la música de ambiente para evitar la violencia. Cuando se le reprocha hacer más por los animales que por los humanos, a Scotlund Haisley le gusta contar la historia de Henry Bergh, el fundador estadounidense de la Sociedad Protectora de los Animales (ASPCA) en el siglo XIX. "La primera ley para proteger a los animales data de 1866, y la de protección de la infancia data de 1873 ... gracias a Henry Bergh", dice. "La historia muestra que todo comienza siempre con los animales", comenta Haisley, cuyo perro se llama, curiosamente, Bergh. |
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| Fuente: AFP | |
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