| Aniversario: 20 años de la muerte de DIAN FOSSEY | ||||
| 02. 01. 2006. | ||||
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Durante 23 años, la bióloga estadounidense Dian Fossey se dedicó
en cuerpo y alma a estudiar y proteger a los gorilas de las montañas africanas.
Sólo un salvaje truncó su carrera, acabando con su vida a machetazos en 1985.
Ahora, cuando se cumplen 20 años de la muerte, Ruanda, el país que la acogió,
rinde homenaje a la carismática científica. |
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Autoridades gubernamentales y locales bailaron danzas tradicionales, realizaron discursos y depositaron coronas de flores en la tumba de Fossey, en el cementerio que ella misma había construido para gorilas y que estaba pegado a su vivienda, una pequeña choza en medio de la selva de las montañas de Ruanda. |
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Fue precisamente allí cuando el 26 de diciembre de 1985 fue brutalmente asesinada a machetazos. Durante años perduró el misterio sobre su muerte, aunque finalmente las investigaciones apuntaron como autor del crimen a Protais Ziriganyirago, cuñado del presidente ruandés y capo de los cazadores furtivos de gorilas. Y es que precisamente su trabajo por salvar de la extinción a los primates de las montañas fue lo que causó la muerte de la carismática científica. Tras vivir casi 18 años en la jungla junto a los gorilas, Fossey realizó numerosas campañas para tratar de evitar la acción de los cazadores furtivos, que finalmente pudieron más que ella. En 1983, Dian publicó el libro publicaba el libro "Trece años con los gorilas de montaña", conocido popularmente como "Gorilas en la niebla", y que años después de su muerte fue llevado al cine, con la actriz Sigourney Weaver interpretando a la científica. Un trabajo que además sirve de recuerdo de esta especie animal que, en lugares como Ruanda, no sólo no se ha extinguido sino que ha pasado a ser uno de los principales reclamos turísticos del país. Y es que gracias a Fossey, los gorilas de montaña se han convertido en una enorme fuente de ingreso para este empobrecido país, y atraen a miles de turistas a la pequeña nación del África central, que se recupera lentamente de un genocidio en 1994 en el que unas 800.000 personas fueron asesinadas a machetazos. Rossete Rugamba, directora de la Comisión de Parques y Turismo del país, aseguró a Reuters que unos 10.500 turistas, en su mayoría procedentes de Europa y Estados Unidos, visitaron a los gorilas este año. Gracias a sus trabajos, aunque solo quedan 700 gorilas de montaña en el mundo, Ruanda mantiene un tercio de esa población. |
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Lo último que escribió Dian Fossey en su diario fue: "Cuando te das cuenta del valor de la vida, uno se preocupa menos por discutir sobre el pasado, y se concentra más en la conservación para el futuro". |
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| Fuente: elmundo.es | ||||
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